Panathinaikos – Villarreal: Color amarillo

Santi Cazorla, jugador del Villarreal

Todo lo que no sea la clasificación del Villarreal será una sorpresa mayúscula. El equipo amarillo es muy superior al griego. Ten Cate consiguió el milagro de la clasificación tras sorprender al Inter en San Siro y lograr vencer sus tres últimos partidos. Escaló posiciones y se alzó con la primera plaza de grupo en una meritoria remontada.

Pero la realidad es que su grupo no era precisamente el grupo de la muerte, Anorthosis, Werder Bremen y un Inter de Milan (más concentrado en definir su estilo que en la primera plaza) dejaban posibilidades de clasificación. Las aprovecharon.

Pero si el equipo de Pellegrini consigue la misma concentración e intensidad que exhibió hace poco frente al Barça pasará como un rodillo ante el Panathinaikos. Armas tiene más que de sobra: Cazorla, Rossi, Senna, Pires, Llorente… Un equipo hecho y bien formado, que sabe a lo que juega, y que, aunque últimamente ha cosechado una racha de malos resultados, tiene mucha más calidad que el equipo griego, más gusto por el control de juego, el toque de pelota, las combinaciones rápidas y un punch efectivo. Si el Villarreal consiguió mantener el tipo dos veces ante el Manchester, estos octavos no deberían suponer gran problema, más teniendo en cuenta la debilidad de los equipos griegos fuera de casa.

La gran baza del Panathiaikos es lógicamente el factor sorpresa. Pocos apuestan por él. Ten Cate, perro viejo en estas batallas, sabe que el Villarreal puede ser presa de sus propias ansias por solventar la eliminatoria. Su equipo jugará a ralentizar el partido, hacerlo aburrido y tosco, y a esperar una ocasión entre tanto tedio. Su cartel de entrenador ofensivo poco tiene de cierto con este Panathiaikos, dependiente de la entrega de sus jugadores y del día que tenga Karagounnis o Mantzios arriba en la delantera. Es más que probable que Cate apueste por un sistema ultradefensivo como el que utilizó frente al Inter, un 5-4-1 para aguantar el tirón en Villarreal y poder jugárselo todo en su casa, con el apoyo de su temible afición.

Es lógico que el Panathinaikos apele a la épica, quiera enrarecer el partido y agitar los nervios del Villarreal, pero todos sabemos el tremendo potencial del equipo amarillo, y si juegan con la mentalidad necesaria, demostrando la calidad que atesoran, los griegos serán un juguete en manos de futbolista con mucho talento. La eliminatoria tiene claro color amarillo.

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