Mourinho-Guardiola, primera parte de la partida

Jose Mourinho, técnico del Inter, saluda a Pep Guardiola, del Barcelona

De manera inversamente proporcional a la que Mourinho gana detractores por su carácter arrogante, colecciona también elogios por sus éxitos. Al portugués se le atribuyó la mayor parte del éxito del Inter en la eliminación en octavos del Chelsea, y también se está llevando todos los halagos tras el sorprendente 3-1 al Barcelona. ‘Lección de Mou a Guardiola’, se ha llegado a titular. ¿Tanto tiene que ver el técnico en la victoria de la ‘Beneamata’? ¿Perdió la batalla táctica Guardiola?

En el debe de Guardiola claramente se puede poner el pre-partido a nivel mediático. El de Santpedor se llenó la boca de elogios hacia la carrera de Mourinho: “Es el mejor entrenador del mundo”, llegó a decir. Pero tras el partido Mourinho no perdonó, arremetió contra la “actitud impropia” de los azulgrana, se las tuvo con Xavi, recordó el arbitraje de Ovrebo en Stamford… Y lo que te rondaré morena.

Incluso Guardiola declaró después en rueda de prensa que ‘Mou’ no logrará que entre en el cuerpo a cuerpo con él. Sabe que si entra en el juego de cruce de declaraciones, reproches y presión al fin y al cabo saldrá perdiendo ante una víbora como es el luso… Este punto puede parecer una estupidez pero a la hora del partido todo influye para pitar o no un fuera de juego de medio cuerpo o ver o no suficiente intensidad en un contacto dentro del área.

En cuanto a lo meramente futbolístico, el gran avance de Mourinho con respecto a su último enfrentamiento con el Barça de la liguilla está en la parte vanguardia. Por aquella época Eto’o no sabía todavía lo que le esperaba en San Siro, que no era otra cosa que convertirse casi en un ‘delantero-lateral derecho’. El camerunés juega en la banda, sacrificado como el que más, pero no deja de ser un atacante que cuando llega arriba tiene mucho peligro. Al igual que Pandev (acierto del pasado mercado de invierno) por la izquierda. Jugadores de este tipo le permiten al Inter jugar con tres delanteros de los cuales dos se comportan a la vez como centrocampistas, pero con mucho más gol.

También estuvo acertado ‘Mou’ al plantear una presión solo posicional (la edad de sus jugadores no da para un despliegue como el que hizo el Espanyol) pero con una instrucción muy clara: en cuanto se roba un balón, se busca a Diego Milito a la espalda de los centrales o de Maxwell y Alves, dos lateral que a los normalmente les va a pillar subiendo cualquier pérdida de sus centrocampistas. Para defender al Barça hay que estar muy junto atrás, pero también soltar latigazos cada pocos minutos, algo que no está al alcance de la mayoría de equipos de Primera pero sí de un equipo con Eto’o, Pandev, Milito… y Sneijder. El holandés tuvo la fortuna de poder campar a sus anchas cada vez que recibía entre líneas, privilegio del que no pudo gozar Xavi en ningún momento.

En cuanto a Guardiola, se encontró con un handicap del que, por cierto, ya avisó en verano: la plantilla es muy corta. Y si además, no confía en Bojan y Henry… Obtenemos como resultado que el único cambio que realizó el de Santpedor fue Ibra ¡por Abidal! El sueco no se enteró y no solo porque saliera de una lesión sino porque no ha mezclado con el juego del Barça en toda la temporada.

Como consecuencia de la escasez de efectivos (recordemos también la lesión de Iniesta), Pep ha tenido que exprimir a su plantilla hasta limites insospechados, algo que pareció pasar factura a sus hombres en San Siro. Los jugadores estuvieron lentos, espesos y, tras el choque, las estadísticas de la UEFA revelaron que corrieron en total 10 kilómetros menos que el día de Arsenal. De eso, claro está, no tiene la culpa Pep.

Escrito por Jose Antonio Sojo el 21 abril, 2010 | ningún comentario
Etiquetas: , , , , Noticias

Déjanos tu comentario