‘milan’
Pato, la nueva amenaza del Milán

Fue el pasado verano cuando el Milán pagó 22 millones de euros al Internacional de Porto Alegre para fichar al niño que tenía tras sus pasos a clubes de media Europa: Alexandre Pato.
Pese a la elevada cantidad invertida, en el seno del club rossonero existía la convicción de que era un dinero bien gastado y que aquel chaval daría muchas alegrías en un San Siro que ha tenido que esperar hasta enero para sentir su presencia.
La minoría de edad de Pato ha provocado que el debut del jugador se haya retrasado, considerablemente, aunque, al final, la espera ha valido la pena, puesto que, en su primer partido con la camiseta milanista, el brasileño desató la euforia rossonera con una increíble exhibición de calidad, gol incluido.
¿Sabías que…? (Capítulo I)

Con este post queda inaugurada una nueva sección dedicada a todo tipo de frikadas sobre (como no podía ser de otra manera) la liga de campeones que, quizá, hasta os ayuden, al menos, en el trivial.
La curiosidad que inagura este friki-post es la siguiente: ¿Sabíais que Clarence Seedorf es el único jugador que ha ganado cuatro veces la Copa de Europa jugando con tres equipos diferentes?
Kaká se queda sin FIFA World Player

No, no es que los capitanes y entrenadores de las selecciones nacionales que le otorgaron el premio se hayan arrepentido de darle los votos sino que el brasileño ha decidido regalar su trofeo a la Iglesia Evangélica, de la que se declara fiel seguidor.
Sin duda, su gesto es una muestra más de la religiosidad de un Kaká (ya ha confirmado que cuando se retire del fútbol se convertirá en pastor evangélico) que representa a un jugador atípico abanderado por la modestia y alejado de las farras y los excesos que caracterizan a demasiados futbolistas.
No obstante, pese a que su regalo haya sido recibido de buen grado por parte de los feligreses, ¿alguien me puede explicar que pinta el FIFA World Player al lado de un Cristo?
Cristiano Ronaldo, ¡aquí tienes tu reinado!

El excelente año de Kaká ha mantenido en la sombra la figura de un Cristiano Ronaldo que en 2007 tuvo que conformarse, pese a su calidad, con ser un segundón.
Quedó segundo en el Balón de Oro y tercero en el FIFA World Player, premios que recayeron en el brasileño del Milán y que, en cierta manera, empañaron la excelente campaña consumada por el extremo portugués.
Ahora, llegado el momento de hacer balance sobre la temporada pasada, a Cristiano Ronaldo se le brinda la oportunidad de reinar gracias a los 34 goles anotados, en 60 partidos, por el portugués en 2007.
Si bien es verdad que Cristiano Ronaldo se vio beneficiado por la gran cantidad de competiciones disputadas por el Manchester el pasado curso (Liga de Campeones, Premier League, FA Cup, Carling Cup y Community Shield) también lo es que es más que meritorio que un jugador que no es delantero nato sea el máximo anotador de los cinco grandes campeonatos del Viejo Continente (España, Inglaterra, Italia, Alemania y Francia)
¿Cuál es el secreto del éxito del portugués?
Hemos venido a emborracharnos…

El resultado nos da igual. Este gracioso himno parece haber calado hondo en la moral de un Ronaldo que empezó a cantarlo en el mismo momento en que le fichó el Milán porque ¿ha hecho algo más que salir de fiesta el brasileño desde que se incorporara a la disciplina rossonera?
Ah, sí, también se ha dejado crecer el pelo, algo que, por cierto, ni le va ni le viene a un Adriano Galliani, vicepresidente milanista, que sigue arrepintiéndose del día en el que le dio por pensar que Ronaldo, siempre tan efectivo cara a puerta en todos los clubes en los que había militado, iba a dar alguna alegría a los rossoneros.
El directivo milanista la cagó pifió de pleno fichando a un Ronaldo al que le han pasado factura las lesiones convirtiéndose en el fichaje más decepcionante de 2007, tanto que ha sido premiado con el galardón Bidone del año, otorgado por el Corriere della Sera al peor jugador del Calcio.
El ‘coco’ le cae al Madrid

Como ya anuncié en el post: Mamá, ¡qué viene el coco! ha llegado el momento, una vez celebrado el sorteo correspondiente a los octavos de final de la Liga de Campeones, de dejar caer esa magnífica frase, apenas repetida, para momentos como este: Suerte dispar para los equipos españoles.
Y es que a la fortuna de Barcelona y Sevilla, que se enfrentarán al Celtic y al Fenerbahçe, respectivamente, se opone la mala suerte de un Real Madrid al que le ha caído uno de los ‘cocos’ de la competición, la Roma.
Pese a ello tampoco hay que dramatizar porque, al fin y al cabo, los romanos más que cocos son ‘semi-cocos’, puesto que, hubiera sido peor un cruce con el Liverpool o el Arsenal, ¿no?.
























