‘iniesta’
Agüero se olvida de Messi en ‘su’ once ideal

Sergio Agüero y Leo Messi, dos de las figuras de ‘nuestra’ Liga y de la actual edición de la Champions League, fueron requeridos por la UEFA para que se ‘mojaran’ y escogieran a los que, a su parecer, han sido los once mejores jugadores de 2008.
La propuesta del organismo europeo poco tenía de polémica hasta que el ‘Kun’ abrió la boca para pronunciar los nombres de sus futbolistas favoritos y se olvidó de su compatriota Messi y de todos y cada uno de sus compañeros del Atlético de Madrid.
A Old Trafford, con la camiseta de la suerte

Si bien es verdad que al Barcelona le hace falta algo más que suerte para dejar en la cuneta al Manchester United y lograr el billete hacia Moscú, también lo es que mejor contar con todos los amuletos posibles por si acaso ayudan.
Es por ello por lo que el Barcelona saltará al terreno de juego de Old Trafford apelando a su equipación de la suerte, es decir, la de color azul, con la que el cuadro culé sólo ha perdido un encuentro, el que jugó en la final de la Copa Catalunya frente al Nàstic de Tarragona.
Habrá que ver si la racha continúa en este trascendental partido, en el que Frank Rijkaard se juega la temporada. El técnico holandés ni siquiera está motivando al equipo para que logre la segunda plaza en Liga confiado en la Champions y, es por ello, por lo que un tropezón puede ser fatal.
Marchando una rondita de Manchester – Barcelona

Aún quedan cuatro días para poder disfrutar del emocionante Manchester-Barcelona pero no he podido evitar empezar a analizar, ya, todos y cada uno de los detalles que rodearán a este partidazo. Uno de ellos es que los dos equipos no llegarán en las mismas condiciones físicas al encuentro.
Y es que mientras que el Manchester está obligado a tirar de toda su artillería pesada, este fin de semana, en Premier, dado que se enfrenta ante el Chelsea que está a, tan sólo, 3 puntos de desventaja, el Barcelona viaja a Riazor cargadito de suplentes.
Ni Eto’o, ni Messi, ni Xavi, ni Iniesta, ni Gabi Milito (estos dos últimos por sanción) estarán en el partido contra el Depor, donde sí han sido convocados jugadores como Pedrito, Edmilson o Ezquerro.
Siguen peleados con el gol

El Barcelona ofreció su mejor versión ante un Manchester United que se hundió en el primer minuto de partido, momento en que Cristiano Ronaldo fallaba un penalti que pudo decantar la balanza a favor de los diablos rojos.
Con los hombres de Ferguson fuera de combate, los azulgranas se hicieron con el dominio del balón aunque si bien demostraron que no se han olvidado del buen juego también dejaron claro que siguen peleados con el gol.
La falta de profundidad en los metros finales provocó que, durante la primera mitad, pese al dominio azulgrana, escasearan las ocasiones barcelonistas. Messi lo intentó y Eto’o también aunque volviera a dejar claro que ya no es tan fiero como antes.
Agónica victoria azulgrana

Un auténtico calvario es lo que vivió el Barcelona para lograr la victoria ante un Schalke que maniató a los hombres de Frank Rijkaard durante los primeros 45 minutos de partido dejándoles descolocados y sin ideas, a merced de los deseos germanos.
Tanto fue así que si no llega a ser por la falta de puntería de los jugadores del Schalke y por las manos de Valdés (aunque tuviera que parar en dos tiempos un peligrosísimo disparo de Altintop), los azulgranas no estarían celebrando, ahora, el pase a semifinales.
Bojan salvó los muebles

La frescura y efectividad de Bojan y el poco acierto cara a puerta de los jugadores del Schalke 04 pusieron al Barcelona con pie y medio en semifinales.
Mantener el 0-1 con el que se saldó el partido correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones no fue tarea fácil para los hombres de Frank Rijkaard que, como sucediera en el partido liguero frente al Betis, se mostraron intratables en la primera mitad e imprecisos en la segunda.
Por fortuna para los azulgranas, esta vez, no hubo remontada rival pese a que los alemanes lo intentaron sin cesar durante los últimos 45 minutos de partido, en los que el Barcelona empezó a perder balones entregando la vara de mando a un Schalke totalmente enchufado y animado con el incondicional apoyo de su afición.
























