Gourcuff somete al Olympiakos

Gourcuff demostró todo su talento en el Girondins

El Girondins de Burdeos ha sufrido demasiado para certificar su pase a cuartos de final, teniendo en cuenta la superioridad técnica y táctica que tiene el campeón galo sobre el Olympiakos, que vivió de su mejor cualidad, la de no arrojar nunca la toalla. Los galos traían un gran marcador de la ida (0-1) y se pusieron por delante en el minuto 5 gracias a un lanzamiento de falta de su estrella, Gourcuff. Todo parecía decidido pero aún quedaba mucha tela que cortar…

A pesar de que el primer tiempo entero fue local. El equipo de Laurent Blanc dominó el juego aunque siempre con el freno de mano puesto, tratando de evitar a toda costa cualquier contragolpe heleno. Gourcuff interpretó a las mil maravillas su papel y fue dueño y señor del medio campo, midiendo los tiempos del juego e incluso permitiéndose algún lujo de tacón para asistir al incisivo Tremoulinas, el prometedor lateral izquierdo, y para asociarse con Chamakh, que la temporada que viene dicen que jugará en el Arsenal.

Antes del entretiempo, de hecho, Gourcuff repitió el saque de falta que dio origen al primer gol y a punto estuvo de volver a ‘colársela’ al veterano e incombustible Nikopolidis, pero esta vez el palo se alió con el cancerbero griego y mantuvo la eliminatoria viva. La señal de peligro más clara que emitió el conjunto de Bandovic en los primeros 45 minutos fue un gol bien anulado a Derbyshire.

En el segundo periodo, el Olympiakos quiso salir con vigor y arrinconar a su rival pero la solidez defensa del Girondins es una de sus mejores armas. Los locales lograron desactivar relativamente pronto el empuje de su rival y el encuentro volvió a bailar al son que marcaba Gourcuff. Además, Derbyshire perdió los papeles fruto de la impotencia y dejó a su equipo con diez.

Todo era una balsa de aceite en el Chaban-Delmas cuando pocos segundos después Mitroglou, que acababa de entrar en escena, se sacó un trallazo tremendo de la manga que sorprendió a Carrasso y metió de nuevo al Olympiakos en al eliminatoria. Vamos, que un gol más y los helenos serían equipo de cuartos… Quien peor digirió esa tensión fue Alou Diarra, que fue expulsado poco después, cuando todavía quedaban 20 minutos más el descuento para la conclusión.

Desde ese momento, con diez para diez, el nerviosismo le quitó el control del partido a Gourcuff y lanzó varias veces la moneda al aire para decidir qué equipo pasaba de ronda. Raúl Bravo, uno de los ex de la Liga junto con Maresca y Mellberg del Olympiakos, pudo convertirse en héroe por un día pero se notó que no es delantero, al contrario que Chamakh, que no perdonó la suya en el ’88 y selló de cabeza el pase a cuartos de final del Girondins, que llevaba más de veinte años sin superar los octavos en Europa.

Escrito por Jose Antonio Sojo el 17 marzo, 2010 | ningún comentario
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