Equipos de Leyenda: el Bayern de Munich de Beckenbauer (1973/76)

Bayern Equipos de Leyenda: el Bayern de Munich de Beckenbauer (1973/76)

¿Sabéis que edad tenía Gary Lineker a mediados de los setenta? Quince años. De ahí que, viendo durante toda su adolescencia las hazañas (además de las de la campeona y siempre competitiva selección de Alemania Occidental) del más imperial Bayern de Munich que ha conocido la historia del fútbol, el delantero inglés opinara que “el fútbol es un deporte que inventaron los británicos, juegan once contra once, y siempre gana Alemania”.

Coincidiendo con la salida de Cruyff del Ajax el año 1973, tras haber ganado tres Copas de Europa seguidas, para ir al FC Barcelona, el Bayern de Munich (que la temporada 1972/73 iba viento en popa en dicha competición europea hasta que los de Amsterdam se cruzaron en su camino en cuartos de final, y les endosaron un global de 5 a 2 -con un 4 a 0 como visitantes incluido-) tomó el relevo a los holandeses, e inició su triplete consecutivo la temporada 1973/74.

Un camino que no fue precisamente de rosas, puesto que la primera ronda terminó eliminando en la tanda de penaltis -4 a 3- al desconocido Âtvidaberg, tras ganar 3 a 1 en casa y perder por el mismo resultado en Suecia. Un partido en el que se destapó Conny Torstensson, delantero del equipo sueco, que forzó el autogol de Dürnberger en Munich y marcó dos goles en el partido de vuelta, y que fue fichado inmediatamente por el Bayern, convirtiéndose en una de las figuras de aquel equipo legendario. La siguiente ronda trajo un duelo fratricida entre los de Munich y sus vecinos orientales del Dinamo Dresden, con la actuación providencial de Gerd Müller (máximo realizador de esa edición del torneo, con ocho goles) en ambos partidos, logrando el gol de la victoria en la ida -4 a 3-, y el del empate final -3 a 3- en la vuelta. En cuartos de final, Torstensson ya podía empezar a jugar en Copa de Europa, y eso pareció notarlo el equipo, que eliminó sin serias dificultades al CSKA Sofia por un global de 5 a 3, y en semifinales a un sorprendente equipo húngaro, el Újpesti (habrá que investigar para “Cenicientas con historia”), por 4 a 1. La final repetida contra el Atlético de Madrid reflejó las dos etapas que vivió el equipo alemán en esa edición, puesto que en el primer partido empataron a uno, marcando ambos equipos -Aragonés y Schwarzenbeck- en la prórroga, pero en el segundo encuentro el Bayern arrolló 4 a 0 a los colchoneros, con dobletes de Hoeness y Müller.

La temporada 1974/75 se complementó la plantilla con el defensa Björn Andersson y otro futbolista mítico, Karl-Heinz Rummenigge, y el equipo fue avanzando rondas sin hacer un fútbol muy vistoso, pero resultando fulminantemente efectivos. Hubo otro enfrentamiento fratricida, esta vez con el Magdeburgo, con ajustada victorias por 3 a 2 y 1 a 2, y un Müller nuevamente estelar marcando dos goles tanto en la ida como en la vuelta. En cuartos de final eliminaron al armenio Ararat Yerevan ganando 2 a 0 en casa, y perdiendo 1 a 0 fuera, y en semifinales cayó el Saint-Étienne al empatar a cero en territorio francés, y ganar 2 a 0 en Munich, en otra eliminatoria poco brillante. El último rival fue el Leeds United, que venía de barrer al Anderlecht por un global de 4 a 0 y dejar en la cuneta al Barça de Cruyff y Neeskens, en una de las finales de Copa de Europa más polémicas de la historia. Primero por la brutalidad de los jugadores ingleses, que a los cuatro minutos de partido habían destrozado la pierna de Andersson con una entrada del centrocampista Yorath (en lo que Uli Hoeness definió años más tarde como “la entrada más brutal que he visto en mi vida”), y en el minuto cuarenta y dos era el propio Hoeness el que sufrió una entrada salvaje del lateral Frank Gray, quedando su rodilla tan maltrecha que nunca se recuperaría de esta lesión, y se vería forzado a retirarse a los veintisiete años. El otro aspecto polémico fue el arbitraje, puesto que el colegiado francés, Michel Kitabdijan, no señaló dos penaltis flagrantes de Beckenbauer, el primero con la mano y el segundo por derribo dentro del área, y en la segunda parte anuló un gol legal al Leeds por fuera de juego posicional de otro jugador, después de dar Kitabdijan el gol como válido y desdecirse cuando Beckenbauer le pidió que fuera a hablar con el linier, hecho que desencadenó un sinfin de incidentes violentos en la grada inglesa, y que obligó a parar el partido durante un buen rato. Con los ánimos tan caldeados, la experiencia y serenidad de los alemanes se impuso a la rabia y desespero de los ingleses, marcando Franz Roth y Müller en los últimos veinte minutos, y dejando así un 2 a 0 en el marcador que ya no se movería. Una victoria que no vivió en el banquillo Udo Lattek, entrenador del equipo desde 1970, puesto que el mal papel del conjunto alemán en la Bundesliga le había pasado factura, siendo reemplazado por Dettmar Cramer, recomendado por Beckenbauer, a media temporada. Y Müller repetiría como máximo goleador del campeonato, logro compartido con Eduard Markarov, del Ararat Yerevan, ambos con cinco goles.

La última Copa de Europa de esta generación de jugadores sería la más plácida de las tres, puesto que el Bayern de Munich sólo sufrió en segunda ronda, contra el Malmoe sueco, cuando tuvieron que remontar en la vuelta el 1 a 0 de la ida, y lo hicieron ganando 2 a 0, con goles de Dürnberger y Torstensson. Anteriormente, habían aplastado por un global de 1 a 8 al Jeunesse Esch de Luxemburgo, y su trayecto continuó con la holgada eliminación del Benfica en cuartos por un global de 1 a 5, y la algó más complicada eliminación del Real Madrid en semifinales, tras empatar a uno en el Bernabéu, pero sentenciar en la vuelta con dos goles de Müller cuando sólo se llevaba media hora de partido. En la final contra el Saint-Étienne, contarían con la suerte como aliada, puesto que Bathenay y el gran Jacques Santini lanzaron el balón al poste para los franceses en la primera parte, y Roth anotaría el único tanto del partido en el minuto cincuenta y siete.

Ese año, 1976, terminaría felizmente para el Bayern de Munich, conquistando su primera Copa Intercontinental al vencer al Cruzeiro, pero al año siguiente, 1977, empezaría el desmantelamiento de la plantilla, sobretodo con la partida de su capitán, líder y referencia, Franz Beckenbauer, al New York Cosmos para ganar millones de dólares, y las sucesivas marchas de Conny Torstensson y Björn Andersson al final de esa misma temporada, del mejor delantero de su historia, Gerd Müller, en 1979, y la retirada de Uli Hoeness (1979), el portero Sapp Meier (1980), y Franz Roth (1981).

Posteriormente, a nivel europeo, el Bayern de Munich llegó a jugar tres finales más en 1982, 1987 y 1999 (su recordadísima debacle en el Camp Nou contra el Manchester United) y conquistó una UEFA en 1996, pero tardaría veinticinco años en conquistar su cuarta Copa de Europa, y su segunda Intercontinental.

Sin embargo, apuesto a que, a día de hoy, Lineker y cientos de miles de aficionados y personas vinculadas al mundo del fútbol aún se acuerdan de las proezas de este equipo en sus mágicos años setenta.

(fuente imagen: UEFA)

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    @2010MisterChip quizás esto te interese, ya que mencionas a Conny Tortensson! Un saludo crack! http://t.co/7qp2O2V7