El resbalón de Terry dejó al Chelsea sin Copa

La final del 2008 que enfrentó al Manchester United y al Chelsea pasó a la historia por el fatídico resbalón del capitán “blue” en la tanda de penaltis cuando tenía en sus botas la ocasión de conquistar la primera Liga de Campeones para el conjunto londinense.
Roman Abramovich se preparaba para disfrutar de su primera final de la Liga de Campeones como dueño del Chelsea. Lo hacía además en su país al disputarse la final en el estadio Luzhniki de Moscú. Los “blues” consiguieron el billete para la final después de una tortuosa temporada en la que había sido destituido José Mourinho por desavenencias con el propio Abramovich. Se hizo cargo del equipo el israelí Avram Grant. Consiguió enderezar el rumbo de la temporada pero finalmente se quedó sin ningún título. El Chelsea acabó segundo tras el Manchester United en la Premier League y también perdió la final de la Carling Cup ante el Tottenham por 1-2.
Por su parte la campaña del Manchester United acabó de forma brillante con el doblete de Liga y Champions. Dos títulos más en el zurrón del viejo zorro Álex Ferguson que se añadieron a la Community Shield conquistada en el lejano mes de agosto ante, como no, el Chelsea aún dirigido por Mourinho. También fue en la tanda de penaltis tras acabar el partido con 1-1, toda una premonición.
Sobre el resbaladizo césped artificial, la lluvia no se quiso perder el espectáculo, instalado días antes para la ocasión el Manchester United alineó a su equipo de gala. Van der Sar en la portería; Brown, Ferdinand, Vidic y Evrá en la defensa; Carrick y Scholes llevando la manija en el centro del campo, Hargreaves en la banda derecha para detener las peligrosas subidas de Ashley Cole, Cristiano Ronaldo en la izquierda para atacar la zona más débil de la zaga londinense; y en punta Wayne Rooney y Carlos Tévez. Por su parte el Chelsea jugó con Cech en la portería; Essién en el lateral derecho, dejando en el banquillo a hombres como Belletti o Paulo Ferreira, con los habituales Terry, Ricardo Carvalho y Ashley Cole completando el cuarteto defensivo; Makelele como pivote defensivo con Ballack y Lampard como volantes; en la izquierda jugó Maloudá, Joe Cole en la derecha y Didier Drogbá como punta de lanza.
La final de esta Liga de Campeones, como casi siempre, no destacó por su fútbol brillante, pero fue muy intensa y repleta de emoción. El United salió con más decisión al terreno de juego, haciéndose con el dominio en un primer momento. Fruto de ello llegó el gol de Cristiano Ronaldo a los 26 minutos, al rematar extraordinariamente un centro de Brown desde la derecha. El Chelsea logró reaccionar y Lampard empató al filo del descanso al aprovecharse de un ligero resbalón de Van der Sar, lo que le permitió llegar antes al balón para poner de nuevo las tablas en el marcador.
La segunda mitad y la prórroga se jugó con mucho respeto por ambos equipos pero sin dejar de buscar el segundo gol. Las mejores ocasiones fueron para los londinenses, estrellando dos balones en los palos por medio de Drogbá y Lampard, este último ya en la prórroga. Como toda final que se precie no podía faltar una pequeña tangana entre los jugadores que se resolvió con la expulsión de Drogbá cuando faltaban cuatro minutos para el final de la prórroga.
Se llegó entonces a la tanda de penaltis. Teníamos el reciente precedente de la Community Shield, pero estas tandas son una lotería y cualquier cosa podía pasar. Comenzó chutando el United. Los primeros cuatro lanzamientos fueron gol. Tévez y Carrick por el Manchester y Ballack y Belletti por el Chelsea no fallaron. Le llegó el turno a Cristiano Ronaldo, la figura de los diablos rojos. Dudó en el lanzamiento y Cech le adivinó la intención parando el tiro. El Chelsea tenía ventaja. La mantuvo en los siguientes cuatro lanzamientos. Lampard y Ashley Cole por el Chelsea y Hargreaves y Nani por el United dejaban la cosa en 4-4 y con el último lanzamiento para John Terry. El capitán tenía la ocasión de lograr el título, si marcaba el penalti el Chelsea sería campeón. Desgraciadamente para él resbaló a la hora de chutar saliendo desviado el tiro. Se llegaba a la muerte súbita. Anderson y Kalou pusieron el 5-5. El veterano Giggs no falló colocando el 6-5. Le llegó el turno a Anelka. El francés disparó pero Van der Sar adivinó el lanzamiento y le dio el título al Manchester United.
Dura derrota para el Chelsea, sobre todo para su capitán Terry, que tuvo el triunfo en la punta de su bota. Ahora quieren la revancha en los cuartos de final de esta Liga de Campeones. Se prevé una eliminatoria tensa y emocionante.
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