El Calderón alecciona a Platini

El salvajismo y el fanatismo no deberían tener entrada en un campo de fútbol. Desgraciadamente, para muchos aficionados, el fútbol es una vía de escape donde proyectar sus impulsos más animales y su violencia más terrible.
Hay personas que incluso lo usan para reivindicar radicales puntos de vista políticos e ideológicos. Después se encuentra la afición más sensata, la que la mayoría de nosotros formamos, aquellos que vemos el fútbol para disfrutar y sentir los colores de nuestros equipos.
Los incidentes del partido Atlético de Madrid – Olympique de Marsella (o los del Espanyol-Barça con los Boixos como penosos protagonistas) sólo vinieron a respaldar la teoría de que los violentos son muy difíciles de controlar. Se aprecia el esfuerzo de las autoridades y clubes, pero reconozcamos que no siempre es fácil retener a este tipo de personas ni dar con el tipo de prevención correcta.
Para contrarrestar los efectos de crispación producidos por estos incidentes y la sanción que Platini ha abanderado contra el Vicente Calderón era elemental que el partido contra el Liverpool se cerrase sin incidentes de ningún tipo.
Afortunadamente así fue. Las dos aficiones dieron toda una lección de comportamiento y saber estar hermanándose para un partido sin problemas extradeportivos. El Atlético se jugaba mucho, demasiado. Se jugaba el prestigio internacional y mucho dinero. Un cierre del estadio puede ser ruinoso para el club. La directiva rojiblanca trabaja para que esto no suceda.
Mientras tanto, la afición se encargó de mostrar su malestar con la sanción impuesta silbando mientras sonaba el himno de la Champions. Una sanción a todas luces exagerada y que toma a uno de los clubes menos poderosos de Europa como cabeza de turco.
Etiquetas: atletico de madrid, liverpool, platini, sanciones, Noticias
























