Yo creo que sí y que si le hubieran bautizado como el sucesor de alguien, su presencia aún hubiera vendido más.
Por ejemplo, últimamente se habla de un tal Lulinha (muy conocido en su casa y alrededores), al que ya han bautizado como "el nuevo Ronaldinho". Pues bien, al jugador del Corinthians ya se le relaciona con... ¡el Chelsea! ¿Quizá porque es brasileño y automáticamente se considera que es bueno?
Sin ánimo de menospreciar la calidad de los brasileños creo que estos parten ya con la vitola de cracks mientras que otros que sí que lo son, pero que no proceden de Brasil, tienen que pelear el doble y el triple para hacerse un hueco, como le ha sucedido a Iniesta, un crack sin precedentes, humilde, con calidad y de Albacete, ¡a mucha honra!

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