Puyi, por su parte, quiso, destacar la necesidad de afrontar con optimismo el encuentro frente a los alemanes revelando:
Yo siempre pienso en positivo y confío en poder levantar la copa, y si no soy yo, que sea otro compañero, pero pensamos que podemos ganar esta Liga de Campeones y la queremos ganar
Rijkaard alabó esta mentalidad ganadora de Puyol a la espera de conocer si bastará con las ansias de victoria del capitán para resolver la eliminatoria. Si así fuera, el Barcelona lograría la reconciliación con una afición que, el pasado domingo, en el partido disputado por el cuadro catalán y el Getafe, se quedó sin pañuelos con los que recriminar al equipo y que ve la Champions como única vía de escape, puesto que, ya son pocos los que sueñan con la Liga.
Derrotar al Schalke se antoja, por tanto, una obligación para un Barcelona que debe aprovechar la ventaja obtenida en el partido de ida para hacerse con el billete a semifinales. Sólo así lograría una tregua con su público, que no aceptaría una derrota ante la única cenicienta viva en la competición (ya que la otra, el Fenerbahçe, fue eliminada ayer).

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