Tanto fue así que las oportunidades del Barcelona durante la primera mitad del encuentro pudieron resumirse en un disparo de Bojan que se fue lamiendo el travesaño, un lanzamiento de falta de Márquez y un balón peinado por Henry que mandó fuera Costanzo. Para fortuna del bando catalán y para aumentar, aún más, el aburrimiento los jugadores del Basilea ni se acercaron a la portería de Valdés en una clara muestra de que su único deseo era no salir goleados del Camp Nou.
Al final, acabaron cumpliendo con el cometido, puesto que, el letargo azulgrana se alargó hasta el minuto 58, momento en que Pep Guardiola, para deleite de la afición, dio entrada a Messi y Xavi en detrimento de Víctor Sánchez y Bojan. Dos minutos después, el argentino anotaba el tanto azulgrana tras culminar una jugada de Henry, dejando claro que no se puede dejar a todos los pesos pesados del vestuario sentados en el banquillo por más que el rival sea el modesto Basilea.
La alegría en el bando azulgrana, no obstante, se alargó, únicamente, cinco minutos más, concretamente, los que tardó Iniesta en pedir el cambio por una lesión muscular que podría tenerle alejado de los terrenos de juego durante las próximas seis semanas y que no hizo más que volver a dejar patente que el Barcelona no tenía su noche.
El tanto de Derdiyok, en el minuto 81, tras empalmar el balón de forma increíble, acabó de hundir a los azulgranas que pese a la mala noche y el triste empate a uno no tienen nada que temer para adjudicarse el paso a octavos de final.

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Mr Brightside comentó
el miércoles, 05 de noviembre