Para tener opciones, eso sí, se requiere recobrar las señas de identidad inherentes al Arsenal y basadas en el juego de toque, la valentía y la pólvora, nacida de las botas de Emmanuel Adebayor.
Como motivación, por parte del Arsenal, se encuentran las ganas de repetir, y con más éxito, la final de 2006. En aquella ocasión, los gunners no pudieron con el Barcelona y la espinita se quedó clavada en el alma de jugadores como Cesc que, abiertamiente, ha pedido, incluso, una nueva final Arsenal-Barça.
Veremos si su deseo puede cumplirse o si por el contrario (y al margen de lo que pase en el Chelsea-Barcelona) es el Manchester United, el vigente campeón de Europa, el que repite la experiencia de estar en semifinales.
Quizá para asegurarse el puesto, sir Alex opte, hoy, por un planteamiento defensivo (no sería la primera vez que apuesta por él en un partido lejos de Old Trafford) que no le complique demasiado la vida y que le asegure, aunque sea con menos espectáculo, el billete a Roma.
Esta noche veremos las cartas de unos y otros y descubriremos, también, el nombre del primer clasificado para la final de esta edición de la Champions League.

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Willian José comentó
el jueves, 07 de mayo