Así ha bautizado la prensa inglesa a Cesc Fàbregas tras el golazo desde fuera del área que el centrocampista catalán le enchufó al Milán en San Siro (uno de los campos en los que es más complicado marcar) y que significó la eliminación de los rossoneros en octavos de final de la Liga de Campeones.
No es para menos, ya que, la genialidad de Cesc dejó en la cuneta, nada más y nada menos, que al vigente campeón de Europa, que pagó cara su falta de puntería. Pato y Kaká tuvieron en sus botas la victoria milanista pero no fueron capaces de materializar sus ocasiones, situación que supo rentabilizar Cesc con un gol maestro.
A seis minutos del final del partido y justo cuando el Milán mejor jugaba, Cesc dejó sin palabras al cuadro milanista con un golazo que condenaba a los rossoneros a apearse del tren de la Liga de Campeones.
Adebayor, ocho minutos después, remataba la faena con el tanto que significaba el 2-0 definitivo, el que daba el pase al Arsenal dejando en la cuneta al vigente campeón de Europa.
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el sábado, 08 de marzo