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El penalti de Riquelme perdura en la memoria
-Sigue leyendo-El Arsenal comandado por Thierry Henry fue el verdugo del Villarreal en las semifinales de la Champions League 2005/06. El Submarino Amarillo acarició el sueño de alcanzar la final de la máxima competición europea en su primera participación, pero un penalti fallado por Juan Román Riquelme en el tiempo de descuento y el desempeño del conjunto londinense evitaron la gesta.
Tres temporadas después, la suerte ha sido caprichosa y ha brindado al equipo de la Plana la oportunidad de desquitarse. Enfrente tendrá a un rival inexperto, plagado de jóvenes. Pero con calidad suficiente para sorprender a los grandes equipos de Europa y comandado por uno de los mejores futbolistas de España.
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Atenas decidirá el futuro amarillo
-Sigue leyendo-Ambiente infernal, un contexto nada aconsejable para jugarse el pase a los cuartos de final de la competición, es lo que le esperará al conjunto de Pellegrini en la vuelta ya que en El Madrigal no han aprovechado el dominio absoluto del partido con el que han jugado, errando las ocasiones de las que han disponido. Y aún suerte de Rossi, que ha empatado de penalti tras un trallazo de Karagounis.
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Panathinaikos - Villarreal: Color amarillo
-Sigue leyendo-Todo lo que no sea la clasificación del Villarreal será una sorpresa mayúscula. El equipo amarillo es muy superior al griego. Ten Cate consiguió el milagro de la clasificación tras sorprender al Inter en San Siro y lograr vencer sus tres últimos partidos. Escaló posiciones y se alzó con la primera plaza de grupo en una meritoria remontada.
Pero la realidad es que su grupo no era precisamente el grupo de la muerte, Anorthosis, Werder Bremen y un Inter de Milan (más concentrado en definir su estilo que en la primera plaza) dejaban posibilidades de clasificación. Las aprovecharon.
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Set y partido para un Villarreal que roza los octavos
-Sigue leyendo-¡Espectacular partido en el Madrigal! Nueve goles en noventa minutos y victoria del Villarreal por 6 a 3 ante el Aalborg sueco, un resultado que acerca un poco más el objetivo de los octavos de final para el equipo de Manuel Pellegrini.
Y eso que les costó arrancar a los castellonenses...quizás por un exceso de confianza o por un mal planteamiento, lo cierto es que el Villarreal no supo hacerse con el centro del campo y se encontró con un inesperado 0 a 1 en el minuto 20. Saganowski silenciaba por momentos El Madrigal, que estupefacto veía como la 'cenicienta' del grupo le plantaba cara a su equipo.
