Esa es la frase que la directiva red le debió soltar a Benítez (emulando a Mejuto González cuando vio que el linier Rafa Guerrero señalaba, en aquel mítico partido entre el Barcelona y el Zaragoza, un penalti a favor de los azulgranas y pedía la expulsión del zaragocista Xavi Aguayo, que ni siquiera estaba en la jugada) después de escuchar la rajada del técnico madrileño, que tras la goleada del Liverpool al Newcastle, no se lo pensó dos veces a la hora de poner a parir a sus jefes (Tom Hicks y George Gillett) por la política de fichajes empleada.
Así, Benítez, haciendo gala de su furia española no dudó en confirmar:
Tuvimos una reunión muy positiva el día del partido con el Arsenal, pero después algo cambió. Me dijeron que me centrase en los entrenamientos porque sería Rick Parry el encargado de los fichajes
Por si la ira de sus superiores no había llegado a su máxima expresión, Benítez añadió: "Sabemos lo que es la pasión del fútbol, y lo que significa en Europa el mercado de traspasos. Hay jugadores que están ahora disponibles, y no hablo de jugadores que cuestan mucho dinero porque el próximo verano, esos futbolistas serán más caros"
Como no podía ser de otra manera, a los 'mandamases' del Liverpool les sentó como una patada las palabras de Benítez y ese mismo día le empezaron a buscarle sustituto, sonando el nombre de Mourinho como posible relevo y es que Rafa, como diría Eto'o: ¡No escupas en el plato que te da de comer!
Dado que el daño ya está hecho, al madrileño no le queda otra que agachar las orejas para conservar el puesto mientras reza para que, mañana, su equipo vapulee al Oporto y que el Marsella pinche y seguir, así, vivos en Liga de Campeones y que sus jefes le den otra oportunidad.
1 Comentario
Eloi comentó
el miércoles, 28 de noviembre