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Quique echa a volar a las águilas
-Sigue leyendo-Se cumple un año desde que Quique Sánchez Flores se fuera por la puerta de atrás de un Valencia que entró en una profunda crisis tras su salida, con la llegada al banquillo del holandés Ronald Koeman. Famosa fue su declaración de despedida: "He perdido un cargo, pero he ganado una vida". Sus desavenencias con Carboni y Soler acabaron con su trabajo en el conjunto ché. La gestión valencianista de la temporada fue desastrosa y se salvaron los muebles tras ganar inextremis una Copa del Rey.
El técnico madrileño pasó en blanco todo el año esperando una oportunidad de cara a esta nueva temporada. Tuvo ofertas menores que no terminaron de concretarse y finalmente se decantó por el Benfica que lo ponía al frente de un proyecto de renovación. Rui Costa, su nuevo director deportivo, lo llamaba tras recibir las negativas de Laudrup y Erikson.
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¿A quién me tengo que cargar?
-Sigue leyendo-Eso es lo que tuvo que pensar Ronald Koeman mientras veía a su equipo cosechar un triste empate ante el Chelsea que le dejaba fuera de la Liga de Campeones y de la UEFA y tras el 0-3 que el Barcelona le endosó a los valencianistas.
Tal fue su cabreo por los malos resultados de su equipo que el holandés decidió llevar a cabo su maligno pensamiento y cargarse, para empezar, a Cañizares (el pobre Cañete encima que evitó una vergonzosa goleada ante los blues) y al capitán, hasta ahora un intocable, David Albelda.
Estos dos futbolistas, sin embargo, no fueron los únicos cabezas de turco de Koeman que, ahora, se ha cargado a Angulo y que, al parecer, también tiene en el punto de mira a Zigic, Manuel Fernandes, Vicente y Joaquín.
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¿Quién lo iba a decir?
-Sigue leyendo-Hace poco más de dos meses, cuando el Valencia se estrenaba en Liga de Campeones con una victoria ante, precisamente, el Schalke 04 (equipo que le ha dejado en la cuneta), nadie podía imaginar que los chés no lograrían el pase a octavos de final.
Por aquel entonces, el Valencia, con Quique Sánchez Flores en el banquillo, era líder del grupo B y un firme candidato a dar la campanada en la competición. Sin embargo, ese partido se convertiría en el único triunfo europeo de los valencianistas y, tras él, se desencadenaría una etapa negra en la que empezaron a proliferar las derrotas y en la que Sánchez Flores perdió el puesto.
Su sucesor, Ronald Koeman, tampoco logró enderezar el rumbo, en Europa, del Valencia, cuyo último batacazo ha significado su eliminación de la Champions.
