El enfado de la parroquia culé, no obstante, no ha provocado reacción alguna en los jugadores del Barcelona que, ahora, se enfrentan a un futuro más que incierto. No es ningún secreto que, tras esta hecatombe, muchos de ellos serán vendidos a final de temporada, por decisión del club, mientras que otros optarán, por iniciativa propia, por probar fortuna en un nuevo destino que les asegure títulos.
Acogidos al primer caso se encontrarían Ezquerro, Thuram y Edmílson aunque estos más que vendidos serán, simplemente, no renovados. Para hacer caja, el Barcelona se desprenderá de Zambrotta, que tendría pie y medio en el Milán, Gudjonsen, que podría tener ofertas de Inglaterra y Ronaldinho, siempre y cuando los rosssoneros presentaran una oferta atractiva por él.
En la segunda situación se encontrarían Deco y Eto'o, que ya revelaron, en su día, que si el Barcelona consumaba una nueva temporada en blanco abandonarían Can Barça, Márquez y, posiblemente, Henry, jugador que no ha rendido a la altura de las circunstancias pese a las expectativas creadas con su fichaje.
A estas salidas podría sumarse la de Frank Rijkaard, que se ha quedado sin crédito. Es decir que, la temporada que viene, si el Barcelona está presente en la Liga de Campeones (si queda segundo su clasificación será automática y sino tendrá que superar una fase de clasificación) mostrará un equipo bien diferente en el que puede que no repitan muchos de los jugadores vistos en esta edición de la máxima competición europea.

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Eloi comentó
el jueves, 01 de mayo