El tanto del capitán blanco fue el preludio de dos grandes ocasiones del Real Madrid: una de Van Nistelrooy, al que le anularon su gol por fuera de juego, y otra, de nuevo, de Raúl, quién desaprovechó la oportunidad de dejar sentenciado un partido que, minutos después, se decantó del lado romano, cuando Pizarro recogió un balón muerto dentro del área y lo envió al fondo de la portería de Iker Casillas en la que fue la primera aproximación de la Roma a territorio merengue.
El gol romano, no obstante, no nubló las ideas de los madridistas que aún dispusieron de unas cuantas ocasiones más (de Van Nistelrooy y Gago) antes de tomar rumbo a los vestuarios.
En la reanudación, el Madrid mostró una cara totalmente diferente a la mostrada durante la primera mitad y saltó al terreno de juego apagado, decaído por las ocasiones falladas y sin ganas de amenazar la meta de Doni mientras que los hombres de Luciano Spalletti aunque tampoco se mostraron mucho más lúcidos hacían servir su efectividad para, en la segunda aproximación al área del Real Madrid, sentenciar la eliminatoria, después de que Mancini, previa asistencia de Totti, driblara a Casillas para poner el 2-1 en el marcador.
El resultado, no obstante, no deja, ni mucho menos, la eliminatoria sentenciada, puesto que, al Madrid le bastaría un 1-0 en el Bernabéu para acceder a los cuartos de final. ¿Lo logrará?

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zanahoria comentó
el domingo, 24 de febreroRABANO comentó
el jueves, 28 de febrero