Sin embargo, justo cuando parecía que no había salvación y cuando el pesimismo se apoderaba de los más optimistas, apareció él. Un chavalín de 17 años con la magia que tanto de menos echaba el barcelonismo y con la calidad necesaria como para asistir los goles de Eto'o e Iniesta y anotar otros dos.
El niño en cuestión se llama Bojan Krkic y, con su gran actuación, sonrojó a los más veteranos, a aquellos que no han sido capaces de marcar las diferencias en los últimos partidos azulgranas. Gracias a él, el barcelonismo vuelve a soñar y, como no, vuelve a aspirar tanto a la Liga, especialmente, tras el batacazo del Madrid, como a la Liga de Campeones.
Con el delantero de Linyola en el once titular, la afición del Barcelona, que empezaba a temer hasta al Schalke, vuelve a tener esperanza, puesto que, el pequeño Bojan junto a jugadores como Iniesta pueden armar la revolución que Henry o Ronaldinho, sin ir más lejos, no han logrado esta temporada.

2 Comentarios
Rubén comentó
el jueves, 27 de marzoisabella campomanes azamar comentó
el lunes, 05 de mayo