El argentino ha confesado que tiene una espina clavada con la Liga de Campeones desde 2006, momento en que el Barcelona se alzó con la Copa de Europa sin que él jugara ni un solo minuto desde que se lesionara, en octavos de final, frente al Chelsea.
El 17 de mayo de 2006, día de la final de París, Messi vio desde el banquillo como su equipo derrotaba al Arsenal, sin que él participara ni un solo minuto en la mítica remontada por decisión de Frank Rijkaard, que prefirió no arriesgar pese a que el argentino se encontrara capacitado para jugar.
La decisión del holandés, irritó al jugador que no sintió como suya aquella Copa de Europa y que se negó a participar en las celebraciones.
Ahora, pasado el tiempo, Messi desea una nueva oportunidad para poder dejar su huella estampada en la máxima competición europea. Así lo ha revelado el propio jugador, que ha confirmado:
Es cierto, tengo una espina clavada con la Champions. Fue muy feo para mí no poder jugar ni un minuto de la final de París. Por eso, ahora me gustaría poder ganar otra Champions jugando yo los partidos
Para lograr el sueño, Messi tendrá que dar el primer paso luciéndose ante el Manchester United en las semifinales de la Liga de Campeones.
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Daniela comentó
el sábado, 19 de abrilanonimo comentó
el sábado, 19 de abrilDavid comentó
el domingo, 20 de abrilkr4k3n comentó
el domingo, 20 de abrilYERYELPROPIO comentó
el miércoles, 23 de abrilClub_Fans comentó
el viernes, 02 de mayo