No, no es que los capitanes y entrenadores de las selecciones nacionales que le otorgaron el premio se hayan arrepentido de darle los votos sino que el brasileño ha decidido regalar su trofeo a la Iglesia Evangélica, de la que se declara fiel seguidor.
Sin duda, su gesto es una muestra más de la religiosidad de un Kaká (ya ha confirmado que cuando se retire del fútbol se convertirá en pastor evangélico) que representa a un jugador atípico abanderado por la modestia y alejado de las farras y los excesos que caracterizan a demasiados futbolistas.
No obstante, pese a que su regalo haya sido recibido de buen grado por parte de los feligreses, ¿alguien me puede explicar que pinta el FIFA World Player al lado de un Cristo?
Igual hubiera sido mejor que Kaká hubiera donado la cantidad económica (no dudo que hará aportaciones monetarias a su Iglesia) que le darían por ser el ganador del FIFA World Player y que el trofeo hubiera relucido en sus vitrinas, ¿no?
Por cierto, que al párroco de 'Renacer en Cristo', templo paulista al que Kaká donó el premio, ha sido detenido tras intentar entrar en los Estados Unidos con 40.000 euros sin declarar escondidos dentro de una biblia que se encontraba en la mochila de su hijo, según ha revelado el diario O Globo. En fin, sin comentarios.
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Juanma comentó
el martes, 22 de eneroAnonimo comentó
el sábado, 26 de enerotorrodo comentó
el domingo, 25 de mayodiego comentó
el sábado, 11 de octubreanonimo comentó
el lunes, 13 de octubreoliver Javier comentó
el jueves, 08 de octubresokrates comentó
el miércoles, 31 de marzo