¡Hasta siempre, Maldini!

El golazo de Cesc en el Milán - Arsenal, correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, significó tanto la eliminación rossonera como la despedida de la máxima competición europea del mejor de uno de los mejores defensas de todos los tiempos: Paolo Maldini.

El italiano, que ha hecho bandera durante estos 23 años de su calidad, su elegancia y su juego limpio puso, con el pitido final de Konrad Plautz, colegiado del citado encuentro, punto y final a su trayectoria en una Champions League que echará de menos su presencia.

Como consuelo sólo nos queda recordar las grandes actuaciones consumadas por en la competición que da nombre a este blog y que le han servido para alzar hasta en cinco ocasiones la Copa de Europa con el Milán, club al que jamás ha traicionado.

La fidelidad a sus colores en una muestra más de la grandeza de este jugador que deja como legado dos hijos en la cantera rossonera, Christian y Daniel, que bien podrían ocupar algún día el vacío que dejará su padre en el a final de temporada, momento en que colgará las botas. Si alguno de ellos lograra el reto, se repetiría la historia vivida por el propio Paolo Maldini, quién hiciera olvidar a base de buenas actuaciones a su padre: Cesare.

A la espera de ver la progresión de estos pequeños maldinis sólo nos queda rendirnos ante un jugador que ha disputado más de 1.000 partidos con la camiseta milanista adjudicándose (además de las cinco Ligas de Campeones) tres Intercontinentales, cinco Supercopas de Europa, siete Scudettos, una Copa de Italia, cinco Supercopas de Italia y una innumerable cantidad de reconocimientos personales.