Como consuelo sólo nos queda recordar las grandes actuaciones consumadas por Maldini en la competición que da nombre a este blog y que le han servido para alzar hasta en cinco ocasiones la Copa de Europa con el Milán, club al que jamás ha traicionado.
La fidelidad a sus colores en una muestra más de la grandeza de este jugador que deja como legado dos hijos en la cantera rossonera, Christian y Daniel, que bien podrían ocupar algún día el vacío que dejará su padre en el Milán a final de temporada, momento en que colgará las botas. Si alguno de ellos lograra el reto, se repetiría la historia vivida por el propio Paolo Maldini, quién hiciera olvidar a base de buenas actuaciones a su padre: Cesare.
A la espera de ver la progresión de estos pequeños maldinis sólo nos queda rendirnos ante un jugador que ha disputado más de 1.000 partidos con la camiseta milanista adjudicándose (además de las cinco Ligas de Campeones) tres Intercontinentales, cinco Supercopas de Europa, siete Scudettos, una Copa de Italia, cinco Supercopas de Italia y una innumerable cantidad de reconocimientos personales.