Los alemanes han demostrado tanto efectividad como ambición, puesto que, eran pocos los que se imaginaban que, con la renta obtenida en la ida, los jugadores del Bayern iban a salir a morir y a hundir, todavía más, a un Sporting de Lisboa que querrá olvidar, cuanto antes, el bochorno vivido en estos octavos de final.
Y si los portugueses no han dado la cara en esta Champions League, los que sí lo han hecho han sido los jugadores de la Juventus de Turín. Los bianconeros han luchado, esta noche, como jabatos y hasta con un hombre menos, después de la expulsión de Chiellini, en el 70, por doble amarilla han puesto contra las cuerdas a los hombres de Guus Hiddink. Sin embargo, el tremendo esfuerzo de la 'vechia signora' no se ha visto recompensado con la clasificación y Nedved, que colgará las botas a final de temporada, se ha despedido de la competición europea de la manera menos idónea posible.
En cualquier caso, al checo debe quedarle la satisfacción de saber que su equipo peleó hasta el final y que si no hubiera sido por Drogba, que anotó el 2-2 a cuatro minutos del final, ahora, la Juve estaría celebrando el pase a los cuartos de final.
Los juventinos dominaron durante la primera mitad del encuentro e, incluso, fueron los primeros en marcar, mediante Iaquinta, tras una gran jugada combinada con Trezeguet. Su tanto igualaba la eliminatoria y ponía en apuros a un Chelsea que en el tiempo de añadido de la primera mitad lograba el empate, gracias Essien.
Durante la segunda parte, el partido también tuvo color bianconero, pese a la expulsión de Chiellini, y, de nuevo, era la Juve la primera en golpear después de que Del Piero transformara el penalti cometido por Belletti. El tanto del italiano daba la clasificación a un Juve que se despidió del sueño instantes antes del final del partido, cuando Drogba clasificó al Chelsea para la siguiente ronda.

3 Comentarios
Anonimo comentó
el miércoles, 11 de marzoNorberto comentó
el miércoles, 11 de marzojavierjm comentó
el viernes, 13 de marzo