El equipo de Pep Guardiola comenzó el partido dominando el juego y el balón, sin dejar al conjunto lisboeta poder crear peligro a la portería de Víctor Valdés. Eto'o, tras un centro de Henry, y el propio punta galo estuvieron a punto de abrir la lata, pero sendos balones se marcharon fuera. Poco después apareció Messi. El astro argentino se inventó una magnífica jugada, pero su disparo se marcho, también, fuera por poco.
El Barcelona era el amo y señor del encuentro, pero solo le faltaba el gol, hasta que Márquez remató de cabeza un córner botado por Xavi. El primero, que siempre es el más complicado, ya había entrado y era el minuto 20, aun quedaban varios por delante. Tras el gol, más ocasiones por parte culé, pero ni Henry ni Messi consiguieron marcar el segundo. Por parte lisboeta, Rochemback realizó el único disparo con cierto peligro. Chutó una falta desde la frontal del área que despejó Valdés.
La segunda parte comenzó como la primera. Dominio azulgrana claro y absoluto. Como en la primera parte, poco tardó el Barcelona en marcar. Esta vez fue Eto'o, en el minuto 59, quien anotó un penalti cometido sobre él mismo. Sin embargo, el Sporting no se empequeñeció, sino que reaccionó y buscó la portería de Valdés. El meta catalán detuvo un disparo de Moutinho en la misma área pequeña, pero tres minutos después, en el 72', nada pudo hacer ante el remate de Tonel, que remató un saque de falta.
El gol, sin duda, un claro fallo de la zaga culé. Con el 2-1, los nervios se vivieron de nuevo entre la afición que se congregó en el Camp Nou, pero esta vez el conjunto de Guardiola sacó la casta que lleva dentro y Xavi, tras un magistral pase de Iniesta, sentenció el encuentro con un remate desde el segundo palo.
La tranquilidad se respiró en el coliseo azulgrana. No sólo por los tres puntos, sino por el juego desarrollado (mucho mejor en la primera parte que en la segunda) donde no se notó el cambio de Touré Yayá y Pedro por Eto'o y Henry, respectivamente.

1 Comentario
JOHAN comentó
el miércoles, 24 de septiembre