La baja del africano es, sin lugar a dudas, la peor noticia de un Chelsea que intentará aprovecharse del factor campo en el partido de vuelta para olvidar las dos últimas semifinales en las que se enfrentó en el Liverpool y en las que los reds les apearon de la Champions.
La Copa de Europa es la gran asignatura pendiente de Roman Abramovich, que desde que comprara el Chelsea sueña con que el club inglés pueda alzarse con ella. Para lograr el cometido ha invertido millones y millones en fichajes y llegó a despedir a José Mourinho, precisamente, por no convertir al Chelsea en rey de Europa.
Ahora, la pelota está en el tejado de Avram Grant que sabe que su continuidad en el banquillo blue depende de esta competición. En la misma situación se encuentra Rafa Benítez, quién está en el punto de mira de sus jefes, y necesita llegar a Moscú para mantener el puesto.

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