Y es que no era para menos, puesto que, el Liverpool se mostró superior en todo momento demostrando que le tiene tomada la medida a la competición europea. Concentrados en lograr un triunfo que les hiciera olvidar sus penas caseras, los hombres de Rafa Benítez hicieron y deshacieron a su antojo aprovechándose tanto de la inoperancia italiana como de la expulsión de Marco Materazzi en el minuto 29 por doble amonestación.
El premio red, no obstante, se hizo esperar hasta los últimos compases de partido, concretamente, hasta los minutos 84 y 89 cuando Kuyt y Gerrard vieron puerta, respectivamente. El primero de ellos logró con un potente disparo y algo de fortuna batir a Julio César mientras que el tanto del capitán del club inglés llegó tras un excelente derechazo. Al final, merecido 2-0 para un Liverpool al que se le pone de cara la eliminatoria.
La otra sorpresita de la jornada corrió a cargo del Chelsea que fue incapaz de lograr ni un solo gol ante un rival, en principio, considerablemente inferior: el Olympiacos. Tanto ingleses como griegos protagonizaron un tedioso espectáculo que se saldó con un 0-0 que refleja a la perfección la falta de ideas de unos y otros.
La victoria del Schalke por 1-0 frente al Oporto fue el otro resultado sorprendente de la jornada por varios motivos. Primero porque los alemanes dispusieron de tantas oportunidades que merecieron ganar por goleada y segundo porque no se esperaba ver a un Oporto tan apagado, especialmente, durante la primera mitad de partido, dónde los portugueses anduvieron más que desaparecidos. La reacción lusa, en la segunda mitad, de nada sirvió, puesto que, el Schalke amortizó, al máximo, el tanto de Kuranyi.
Habrá que ver si, esta noche, vuelven a ser las sorpresitas las protagonistas...

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