Pero esta es la parte amable de la película, la que de produce en cada partido una vez que el Madrid consigue abrir la lata. Desde el momento en que 'enchufa', parece como si los rivales tirasen la toalla y el campo se inclinara hacia delante para los blancos. No obstante, hasta que llega ese momento lo cierto es que el equipo pasa por un parto del que suele salir airoso con una genialidad, nunca fabricando jugadas.
Esta vez, el tanto que inauguró la cuenta llegó producto de un pase larguísimo de más de 40 metros de Pepe al que Cristiano llegó en buenas condiciones gracias a su velocidad para amagar sobre la salida de Mandanda y batirle por bajo. Elaboración: cero. Tiki-taka: cero. Participación colectiva: cero. Individualidad: diez. El penalty, tres cuartos de lo mismo. Jugada personal del ex del ManU al que primero intentó derribar Heinze y luego sí enganchó el mencionado Diawara. Otra vez una acción personal.
El tercero, sí, fue una triangulación preciosa en la que intervinieron Guti, Benzema, Kaká devolviendo una pared de ensueño y para rematar, a placer, CR9. Pero claro, eso ya fue con el rival en inferioridad, cansado y con la moral comida. Lógicamente, los goles lo tapan todo y actuaciones como la del '9' también, pero que Pellegrini sigue teniendo mucho trabajo por delante lo saben hasta en China. El domingo, ante el Sevilla, será una buena oportunidad para contrastar esa teoría.
Será en el Pizjuán cuando probablemente se vea lo más parecido a la idea de once titular que quiere trasladar el técnico chileno, y probablemente lo que se dibuje sea similar a lo de esta noche. Laterales largos (aunque Ramos y Marcelo no se han prodigado en exceso), doble pivote (aunque Xabi no ha firmado su mejor tarde y Gago hace tiempo que no la tiene), interiores en vez de extremos (esta vez fueron Kaká y Guti) y dos delanteros muy móviles (Benzema y Cristiano).
Dibujos a un lado, lo que de momento 'canta' es la estadística, que dice que el Madrid mantiene sin problemas su promedio de tres goles por partido y que dice también que, por primera vez en años, lo tiene todo de cara para acabar al fin la fase de grupos como primero, reservando así el factor campo para octavos, después de que el Milan se la haya 'pegado' en casa contra todo pronóstico ante el Zúrich. Lo que hay que ver...

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eduardo comentó
el viernes, 02 de octubre