Los futbolistas blues en un acto de obediencia a su jefe decidieron agotar existencias para superar el mal trago, nunca mejor dicho. Total que, a buen seguro, que la expedición del club inglés empezó a ver con otros ojos el batacazo, una vez acabadas las 30 botellas...
Con vodka duele menos
Roman Abramovich es de esos personajes que no dejan indiferente. Cargadito de excentricidades, el magnate ruso del Chelsea siempre es noticia ya sea por gastarse un dineral en obras de arte o por... ¡comprar a sus chicos 30 botellas de vodka para después de la final de Moscú!, tierra típica de ese licor.
El caso es que Abramovich compró tal cantidad de bebida para celebrar la victoria pero como ésta no llegó pues decidió que sus jugadores se la bebieran igualmente para soportar, mejor, el disgusto de la eliminación.