1. Felipe Melo, ganador del 'Bidone de Oro'

    Felipe Melo, Bidone de Oro

    Mientras unos, como Leo Messi, saborean las mieles del éxito con reconocimientos como el Balón de Oro otros, como Felipe Melo, muerden el polvo con premios como el Bidone de Oro, el galardón que todo futbolista en Italia desea evitar. Éste es otorgado por la emisora transalpina Rai Radio 2 y corona al peor futbolista de la temporada en el Calcio.

    Triste reconocimiento, por tanto, para un jugador que aterrizó en Turín el pasado verano y que, pese a brillar en su equipo anterior, la Fiorentina, no ha logrado exhibir los motivos por los que fue considerado como uno de los mejores fichajes de la última subasta veraniega.

    -Sigue leyendo-
  2. El mejor proyecto de futuro juega en el Milan

    Alexandre Pato, ganador del Golden Boy 2009

    Como es tradicional por estas fechas, la prensa italiana ha repartido el premio Golden Boy al mejor jugador menor de 21 años (lo da el diario Tuttosport), galardón que, curiosamente, ha ido a parar a un futbolista del Milan, el grande de Europa con una media de edad más elevada y al que durante años se le está criticando que no lleve a cabo de una vez por todas un profundo cambio generacional.

    Obviamente, hablamos del brasileño Alexandre Pato, que sucede en el palmarés a Sergio Agüero. La temporada pasada el ex delantero del Inter de Porto Alegre ya terminó como un tiro, avanzando lo que tenía guardada para ésta... un repertorio de goles, remates y asistencias realizadas a toda velocidad que le colocan como el joven más prometedor del fútbol europeo.

    -Sigue leyendo-
  3. Unos se llevan el Balón de Oro y otros... ¡el Bidone!

    Quaresma

    Mientras Cristiano Ronaldo recogía el Balón de Oro, su compatriota Ricardo Quaresma era premiado con el trofeo antagónico, es decir, con el Bidone de Oro.

    Este galardón, hecho a mala idea, premia al jugador más decepcionante del Calcio y claro, ni que decir tiene, que el portugués ha ganado por goleada.

    ¿El motivo? Lo decepcionante que ha resultado ser su aterrizaje en un Inter de Milán, que le fichó con la vitola de estrella y que ha visto como su rendimiento en las filas nerazzurras nada tiene que ver con el mostrado en el Oporto.

    -Sigue leyendo-