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Drogba cumplió el sueño de Abramovich
-Sigue leyendo-El magnate ruso podrá ver, al fin, al Chelsea en una final de la Liga de Campeones, algo con lo que lleva soñando desde que comprara el club inglés y lo llenara de estrellas a base de talonario. La culpa de que su sueño se haya hecho realidad la tienen Didier Drogba y Frank Lampard, autores de los tantos blues y líderes de la escuadra londinense en el partido disputado frente al Liverpool.
El marfileño y el inglés, con la colaboración del incombustible Makelele, se echaron el equipo a la espalda y supieron mover los hilos necesarios para impedir la victoria de un Liverpool que dio la cara pero que, al final, sucumbió a las embestidas del Chelsea.
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Se busca pareja para el Manchester United
-Sigue leyendo-Esta noche los diablos rojos conocerán al rival al que tendrán que enfrentarse en la final de Moscú, la misma que, por primera vez en la historia, albergará a dos equipos ingleses. El contrincante saldrá del Chelsea-Liverpool, encuentro que se antoja, sin duda, apasionante, y en el que los reds intentarán olvidar el partido de ida, donde, dominando el choque, permitieron que el Chelsea sellara el empate tras el tanto que Riise anotó en propia puerta.
Lograr la gesta en Stamford Bridge, donde no han visto puerta en las últimas ocho visitas, no será tarea fácil aunque por todos es sabido que el Liverpool se crece ante la adversidad.
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Se acabó
-Sigue leyendo-Un gol. Un solo gol era lo que tenía que marcar el Barcelona para poder acceder a las semifinales de la Liga de Campeones. Sin embargo, pese a la sencilla misión, los azulgranas no fueron capaces de lograr el cometido y cayeron ante un Manchester United que tuvo suficiente con el derechazo de Scholes.
A los diablos rojos ni siquiera les hizo falta tirar de su estrella, un Cristiano Ronaldo que no estuvo demasiado inspirado ayer, para encarrilar la eliminatoria porque, como ya dijo Ferguson, el Barça se limitó a "marear" con pases y pases que, para desgracia de los hombres de Frank Rijkaard, no llevaban a la portería de Van der Sar. El portero, si no fuera por los rodillazos que, sin querer, le propinaron algunos de sus propios compañeros por despejar el balón, tuvo una noche tranquila, puesto que, el ataque culé falló más que una escopeta de feria.
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A Old Trafford, con la camiseta de la suerte
-Sigue leyendo-Si bien es verdad que al Barcelona le hace falta algo más que suerte para dejar en la cuneta al Manchester United y lograr el billete hacia Moscú, también lo es que mejor contar con todos los amuletos posibles por si acaso ayudan.
Es por ello por lo que el Barcelona saltará al terreno de juego de Old Trafford apelando a su equipación de la suerte, es decir, la de color azul, con la que el cuadro culé sólo ha perdido un encuentro, el que jugó en la final de la Copa Catalunya frente al Nàstic de Tarragona.
Habrá que ver si la racha continúa en este trascendental partido, en el que Frank Rijkaard se juega la temporada. El técnico holandés ni siquiera está motivando al equipo para que logre la segunda plaza en Liga confiado en la Champions y, es por ello, por lo que un tropezón puede ser fatal.
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Así llegan nuestros protagonistas
-Sigue leyendo-Dos noches de infarto son las que nos separan de los nombres de los elegidos que estarán en la final de Moscú. El primero de ellos lo conoceremos, hoy mismo, en cuestión de pocas horas, momento en que Manchester y Barcelona se verán las caras en un duelo a muerte.
El Teatro de los Sueños se convertirá en la pesadilla de alguno de ellos, concretamente, del que no esté a la altura de las circunstancias. Para estarlo, tanto Manchester como Barcelona están obligados a olvidar sus penosas jornadas ligueras, en las que ambos cayeron derrotados, contra Chelsea y Deportivo de la Coruña, respectivamente.
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Llegó la hora de la verdad
-Sigue leyendo-Esta noche, el Barcelona debe demostrar, por el bien del equipo y de una afición crispada, que en Liga de Campeones es capaz de ofrecer su mejor cara y de olvidar todos y cada uno de sus pecados en el campeonato nacional. En la competición europea no vale echarle la culpa a la mala suerte ni tampoco gozar de múltiples oportunidades de gol si, al final, el balón no entra en la portería.
Así, el Barcelona debe salir a por todas para salvar la temporada en Champions y olvidar los fantasmas que le acompañan desde que se iniciara la campaña. Para lograr el objetivo, el club catalán tendrá que dejar en la cuneta, nada más y nada menos, que al mismísimo Manchester United, un auténtico monstruo que, liderado por un grandioso Cristiano Ronaldo, luchará con todas sus fuerzas para lograr el billete hacia Moscú.
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Riise castigó a su Liverpool
-Sigue leyendo-El Liverpool mereció ganar un partido que, al final, acabó en empate por la mala fortuna de Riise que, en el último suspiro del encuentro que enfrentó a los reds con el Chelsea, marcó un gol en propia puerta.
El tanto del noruego significó que el partido acabara con tablas en el marcador, resultado que ni el aficionado blue más optimista podía imaginar después del repaso que el Liverpool le dio al Chelsea a lo largo de todo el partido.
Con un grandioso Xabi Alonso repartiendo el bacalao desde el centro del campo, el Liverpool rozó la perfección a lo largo de todo el encuentro. Lástima que Fernando Torres no tuviera la noche y no fuera capaz de batir la meta de Cech, provocando que el Liverpool tuviera que conformarse con el tanto que Kuyt.
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De primero, duelo inglés
-Sigue leyendo-El menú de estas semifinales de la Liga de Campeones presenta como primer plato un suculento Liverpool-Chelsea del que podremos disfrutar esta misma noche.
Dos equipos acostumbrados a verse las caras en la máxima competición europea (concretamente han coincidido durante los últimos tres años, en dos ocasiones en semifinales) y procedentes de la exigente Premier League se verán las caras en busca de la primera victoria que les acerque a la final de Moscú.
Para lograr el objetivo, sendos cuadros tirarán de la artillería pesada, es decir, de Fernando Torres, Kuyt y Babel por parte del Liverpool y de Makelele, Lampard y Drogba por parte de un Chelsea que no podrá contar con Essien, por acumulación de tarjetas.
