Cenicientas con historia: el Malmö
El modesto club sueco estuvo a punto de completar la gesta más grande de su historia. Sorprendentemente llegó a la final de la Copa de Europa del 79 basando su juego en una fortísima defensa que le hacía casi imbatible. En ella se midió a otro equipo sorprendente, el Nottingham Forest. Pocos confiaban también en que el campeón inglés llegara a la final. Después de todo dos temporadas antes jugaba en la segunda categoría del fútbol inglés. Fue, por lo tanto, una final atípica entre dos clubes que no partían al inicio del torneo como favoritos.
Si ya fue meritoria la llegada del equipo inglés a la final que vamos a decir de lo logrado por el equipo sueco. El Malmö siempre fue un equipo puntero en su país pero cuando salía a Europa fracasaba por completo. En los años 60 y 70 vivió su momento más álgido. Los triunfos en la liga sueca se sucedían y eso le permitía disputar la Copa de Europa con asiduidad.
Sus participaciones eran un visto y no visto. En las ediciones del 65, 67, 69, 72 y 73 no pasaron de la primera ronda ante Lokomotiv de Sofia, Atlético de Madrid, Milán, Ujpest Dozsa y Benfica respectivamente. En la temporada 75-76 alcanzaron la segunda ronda por primera vez al eliminar al Magdeburgo de Alemania Oriental, cayendo en la segunda ante el Bayern de Munich. En la 76-77 volvieron a las andadas siendo eliminados a las primeras de cambio por el Torino. Y en la 78-79 dieron la gran campanada vistas sus actuaciones precedentes.
Este equipo legendario del Malmö estaba integrado en su totalidad por jugadores suecos, y la gran mayoría de la zona de Malmö. No eran jugadores conocidos fuera de sus fronteras con la excepción de Bo Larsson. Un jugador mítico en Malmö que comenzó su carrera como delantero, es el jugador con más goles anotados en la historia de los celestes, y acabó jugando en el medio campo. Militó en dos etapas en el equipo de su tierra, de 1962 a 1966 y de 1969 a 1979 jugando entre medias en el Stuttgart alemán. El resto de integrantes de la plantilla no jugaron en ningún equipo de cierto renombre fuera de Suecia, ni siquiera después de lograr la proeza de llegar a la final dela Copade Europa.
Los Jan Möller (portero), Roy Andersson, Kris Kristensson, Magnus Andersson y Ingemar Erlandsson (defensas); Robert Prytz, Staffan Tapper y Anders Ljungberg (medios) y Jan-Olov Kindwall, Tommy Hansson y Tore Cervin militaron casi toda su carrera en el Malmö, donde formaban una gran familia. Dirigía a esta tropa de nórdicos un jovencísimo técnico inglés, Bob Houghton. Después de jugar sin excesivo éxito en el Fulham y en el Brighton & Hove Albion se hizo jugador-entrenador en 1971, contaba con tan sólo 23 años, del modesto Hastings United y más tarde del Maidstone United. En 1974 le llegó la oportunidad de irse a entrenar al Malmö. No se lo pensó, sin duda movido por un espíritu aventurero que le ha llevado posteriormente a entrenar a países como Uzbekistán, China o, en la actualidad, India, fichó por los suecos. Allí permaneció hasta 1980 logrando 3 ligas y 4 copas. En 1990 regresó hasta 1992, aunque no consiguió reeditar los grandes éxitos del pasado.
El camino del Malmö hacia la final de Munich del 79 comenzó con el Mónaco como rival. El campeón francés arrancó un empate a cero goles en el Malmö Stadium. En la vuelta los suecos se impusieron por 0-1 con un gol de Kindvall a los 35 minutos. La primera sorpresa estaba servida. La siguiente víctima fue el Dínamo de Kiev. Los suecos sacaron un empate sin goles en Ucrania y sentenciaron en casa con un cómodo 2-0 con tantos de Cervin a los 5 minutos y de Kindvall a los 39.
En los cuartos de final el Wisla Cracovia le infringió la primera derrota por 2-1 en tierras polacas. El Malmö se adelantó con un gol del delantero Hansson a los 13 minutos pero los locales remontaron con tantos de Nawalka (26´) y Kmiecik (85´). Al Malmö le bastaba un 1-0 para conseguir la machada de meterse en las semifinales. Sin embargo los polacos eran más duros de lo esperado y en el minuto 58 Kmiecik parecía poner fin al sueño de los hombres de Houghton al adelantar al Wisla. Fue entonces cuando los aficionados del Malmö presenciaron una reacción que todavía perdura en el recuerdo de los más veteranos. Con un Ljungberg en estado de gracia remontaron el partido y la eliminatoria en 17 minutos mágicos con goles del mencionado Ljungberg en los minutos 65 (de penalti) y 72 y de Cervin en el 82, para redondear una noche mágica Ljungberg puso el 4-1 en el minuto 90 también de penalti. Sensacional victoria del Malmö ante el único equipo capaz de vencerle y de marcarle un gol antes de la final.
El Malmö ya estaba en las semifinales. Su rival el Austria Viena. Fieles a su estilo los celestes arrancaron un 0-0 en su visita al Prater vienés. En la vuelta la fortaleza defensiva del Malmö fue vital. De nuevo dejaron su puerta a cero y Tommy Hansson llevó la locura a las gradas con el gol que valía una final en el minuto 47 de partido.
La proeza estaba hecha. El Malmö se clasificó para la final que se disputaría en Munich el 30 de mayo de 1979. El rival el Nottingham Forest de Brian Clough. De cara a la final todo se le complicó a los suecos. Llegaron con las bajas del defensa Roy Andersson y del medio Bo Larsson. Dos jugadores de gran experiencia y con mucho peso en el equipo. Para complicar todavía más la situación en el entrenamiento previo a la gran final el medio Staffan Tapper se rompió el dedo de un pie. Y por si esto fuera poco su rival podía contar por primera vez en la competición europea con su rutilante fichaje Trevor Francis, a la postre decisivo en el discurrir de la final.
A pesar de la lesión Tapper saltó al terreno de juego con la intención de ayudar al equipo. Sólo pudo aguantar 36 minutos sobre el campo, la lesión era demasiado dolorosa como para permitirle seguir jugando. Fueron demasiados contratiempos para el Malmö. A pesar de todo aguantó hasta el minuto 45 con el 0-0 en el marcador. En el minuto final del primer tiempo el extremo John Robertson realizó una excelente jugada por la banda izquierda que acabó con un preciso centro al segundo palo que remató Trevor Francis al fondo de las mallas. El segundo tiempo fue un quiero y no puedo de los suecos. Demasiado castigados por las lesiones en un equipo que tampoco estaba sobrado de calidad no pudieron nivelar el marcador y acabaron derrotados por el solitario gol de Trevor Francis.
A pesar de la derrota el Malmö demostró que con ganas, ilusión, solidaridad y una buena organización defensiva se puede llegar lejos. Así lo hicieron. Sin jugadores de renombre pero con un alto compromiso con su club consiguieron la proeza de llegar a la final de la máxima competición continental, superando a equipos con mucho mayor nombre y potencial.
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Etiquetas: bo larsson, bob houghton, cenicientas con historia, copa europa 1978-79, jan moller, malmo, nottingham forest, roy andersson, trevor francis, Historia
























Liga de Campeones (@LigaCampeones) (@LigaCampeones) | 12 de enero de 2012 | 8:01 pm
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David Martínez | 12 de enero de 2012 | 9:49 pm
¡Gran post, ehorabuena!
CAMPEÓNdelMUNDO1979→ (@GRANDEhay1solo) | 3 de marzo de 2012 | 5:53 am
ESTE FUE NUESTRO GRAN ADVERSARIO EN LA CONQUISTA DEL MUNDO QUE TUVIMOS HACE TIEMPO.. http://t.co/XYSk63KI #OLIMPIACAMPEÓNDELMUNDO #GH1S